Tarde de hospital
Hospital Malvarrosa - Lunes 19 Junio 2004 - 17:16
Tiempos de espera largos, funcionarios.
Dolor y pena en cada pasillo,
en cada puerta por abrir.
Esperanza y vida en cada mirada,
en cada paso que da el octogenario.
Batas blancas, sonrisas amables,
Batas azules, rostros aún más amables.
Colores para dar tranquilidad o simplemente ocultar,
lo que te va a pasar.
El cuerpo se deteriora, envejece,
esos ojos tristes una vez estuvieron llenos de alegria.
Ahora sólo intenta que pasen los dias.
Sólo trato de pensar,
despues de no poder dejar de mirar,
cuánto tiempo va a pasar,
en cuanto tiempo me va a olvidar.
Y ahora le toca el turno a ella.
Muchas veces me pregunto qué le pasara por la cabeza.
Pienso en si estará tan agotada mental,
como lo está fisicamente.
Muchas veces pienso en que todo es una mierda,
pero a cada sonrisa que le arranco
pienso que hay que seguir luchando.
Esos momentos, como el de hace un rato,
pienso en lo afortunado que soy
por tener la suerte que tengo
por tenerlos siempre a mi lado,
como unos amigos,
como unos guerrilleros a traves del tiempo
como unos padres,
como unos compañeros inseparables.
Siempre espero que esto le ayude,
le dé lo que necesita,
como tantas otras cosas que prueba,
siempre hacia delante.
Salas de espera vacias, verano.
Es malo olvidar.
Es peor que te olviden.
Déjate ayudar.
Tiempos de espera largos, funcionarios.
Dolor y pena en cada pasillo,
en cada puerta por abrir.
Esperanza y vida en cada mirada,
en cada paso que da el octogenario.
Batas blancas, sonrisas amables,
Batas azules, rostros aún más amables.
Colores para dar tranquilidad o simplemente ocultar,
lo que te va a pasar.
El cuerpo se deteriora, envejece,
esos ojos tristes una vez estuvieron llenos de alegria.
Ahora sólo intenta que pasen los dias.
Sólo trato de pensar,
despues de no poder dejar de mirar,
cuánto tiempo va a pasar,
en cuanto tiempo me va a olvidar.
Y ahora le toca el turno a ella.
Muchas veces me pregunto qué le pasara por la cabeza.
Pienso en si estará tan agotada mental,
como lo está fisicamente.
Muchas veces pienso en que todo es una mierda,
pero a cada sonrisa que le arranco
pienso que hay que seguir luchando.
Esos momentos, como el de hace un rato,
pienso en lo afortunado que soy
por tener la suerte que tengo
por tenerlos siempre a mi lado,
como unos amigos,
como unos guerrilleros a traves del tiempo
como unos padres,
como unos compañeros inseparables.
Siempre espero que esto le ayude,
le dé lo que necesita,
como tantas otras cosas que prueba,
siempre hacia delante.
Los dias nublados son un tormento,
esperando llega la noche y
esperando llega el día, la luz.
¿Ves la luz al final del tunel?



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