lOuS
Me viene a la cabeza el refran que reza, porque para mi rezán más las palabras y los refranes que las personas repitiendo una y ota vez esas incomprensibles frases, bueno que me acuerdo de:"Es de bien nacidos ser agradecido".
Anoche me acosté pensando en muchas cosas, en mi infancia, en la infancia de otro ser diminuto, de otro pequeño, en cómo me han educado y en las cosas que tuve, tengo y tendré que seguir oyendo sobre uno mismo o sobre los demás, y eso que todavia no soy nada representativo, pues aun me quedan muchas cosas por vivir.
Esta mañana, tarde como viene siendo habitual, he perdido algo más de tiempo, total por 5 o 10 minutos que llegue tarde al trabajo que más me da, antes de salir por la puerta he recordado una sensación que tuve hace tiempo. He vuelto sobre mis pasos y he comenzado a buscar un par de CDs.
Intentar describir las cosas tampoco son lo mio, pero weno, intentaré que sea lo mas comprensible y transmitivo posible:
Me rondarian los 13 y desde mi cuarto se oia el retumbar de una melodia. Sonaba a viejo y lo que más destacaba era una voz rasgada acompañada de unas trompetas. A "primera oida" no parecia nada del otro mundo. Pero como siempre me picó la curiosidad. Sali de mi cuarto y encontré a mi Padre de pie junto al cassete, ahora en su sitio hay una mini cadena modular de esas que siempre quiso tener y pudimos agenciarnos. Allí permanecia inherte, de pie, con un puño cerrado y la otra mano con la palma abierta dando golpes al aire siguiendo el ritmo lento, muy lento, de la cancion. Como si de una carrera se tratase la melodia comenzó a subir de volumen, la voz subia y subia, las trompetas sonaban más agudas, la bateria se hacia más presente. Parecia como una explosión que con los años sólo puedo describirla como un orgasmo que nace de la nada y crece hasta un nivel sensorial increible. Al ritmo de aquel orgasmo musical mi padre se extremecia y hacia gestos con la cara y las manos. La canción volvió a bajar a su ritmo mas suave y terminó. Antes de que mi padre abriera los ojos, volví a mi habitación y me propuse buscar aquella cinta cuando él no estuviera y oirla más detenidamente. No pude resistirme, no pude esperar. Volví al comedor y encontré a mi padre leyendo el periodico tranquilamente ya sentado en el sofá. Sin cortarme me arrimé al cassete, pulsé sin pensarlo el boton de open que tenia aquel plateado y viejo philips. Al parar la musica mi padre levantó su cabeza del periodico y soltó un: "¿qué haces?". Le respondí con cierta presura inocente "nada, solo quería saber que cinta era, para luego cojerla y oirla yo en el walkman". Volví a cerrar la tapa y le di al play. Y en vez de volver a mi cuarto me quedé en el comedor sin hacer nada, sentado en el suelo y mirando por el ventanal del balcón, mientras por la radio sonaba una detras de otra las canciones que luego han formado una pequeña parte de mi. En aquella cinta ponía simplemente: "OTIS".
Pasaron los meses, incluso un año y me encontré tirado sobre mi cama de cuarto compartido con los cascos de otro walkman en las orejas. Por aquel Aiwa pasaban las cintas con los primeros mezcladillos que me habia grabado en las cintas viejas y más llamativas que tenia mi padre en un cajón. Era Soul, lo sigue siendo. Aquel "Otis", era Otis Redding, y luego vino Aretha (la Franklin), Sam Cocke, algunas de Eric Clapton con Cream, Marvin Gave, o un sin fin de nombres de grupos o solistas que ahora no recuerdo, pero si las melodias o los nombres de las canciones, como Respect, Wonderful World, Sittin' on the dock of the bay, el Stand by me, Georgia of my mind (que nació de mi susconciente de nuevo el otro dia en el Pomodoro y por eso creo que ahora escribo sobre esto), Unchained Melody.....
Llevo todo el dia escuchando canciones de Soul, canciones que marcaron mis días pasados, y al escuchar recuerdo vuelvo a lo que viví algun dia, me vienen imagenes de profesoras, de compañeros extraños, de lloros, de risas, de inocencia, de educadores que me enseñaron cosas para poder ver la vida como la veo hoy, de conversaciones de mayores sobre los pequeños y su comportamiento, alguna que otra discusión fuera de tono por cabezoneria o rebeldia y porque no alguna que otra guantá que tuve que soportar o evitar por no ver discriminar. Llevo todo el dia pensando en que pensarás. En cómo podrán afectar todas estas cosas en la vida que vivimos, en el crecimiento y en el desarrollo. A veces, quiero pensar que nuestra vida es como una buena cancion de soul, con tranquilidad, con explosiones de jubilo marcadas por voces rasgadas acompañadas de trompetas melódicas, subidones que erizan la piel, en palabras de amor que salen del mismo alma, en que todos estos o casi todos, que suenan por mis cascos ya no están y en que un día yo tampoco estaré, espero que para alguién, como para mi el Soul, pueda recordarme y poner esa sonrisa que me acompaña todo el dia.
Salud, rebeldia, paz, amor y sexo, follarse y amarse, es lo único que nos queda gratis, o no?.....
Anoche me acosté pensando en muchas cosas, en mi infancia, en la infancia de otro ser diminuto, de otro pequeño, en cómo me han educado y en las cosas que tuve, tengo y tendré que seguir oyendo sobre uno mismo o sobre los demás, y eso que todavia no soy nada representativo, pues aun me quedan muchas cosas por vivir.
Esta mañana, tarde como viene siendo habitual, he perdido algo más de tiempo, total por 5 o 10 minutos que llegue tarde al trabajo que más me da, antes de salir por la puerta he recordado una sensación que tuve hace tiempo. He vuelto sobre mis pasos y he comenzado a buscar un par de CDs.
Intentar describir las cosas tampoco son lo mio, pero weno, intentaré que sea lo mas comprensible y transmitivo posible:
Me rondarian los 13 y desde mi cuarto se oia el retumbar de una melodia. Sonaba a viejo y lo que más destacaba era una voz rasgada acompañada de unas trompetas. A "primera oida" no parecia nada del otro mundo. Pero como siempre me picó la curiosidad. Sali de mi cuarto y encontré a mi Padre de pie junto al cassete, ahora en su sitio hay una mini cadena modular de esas que siempre quiso tener y pudimos agenciarnos. Allí permanecia inherte, de pie, con un puño cerrado y la otra mano con la palma abierta dando golpes al aire siguiendo el ritmo lento, muy lento, de la cancion. Como si de una carrera se tratase la melodia comenzó a subir de volumen, la voz subia y subia, las trompetas sonaban más agudas, la bateria se hacia más presente. Parecia como una explosión que con los años sólo puedo describirla como un orgasmo que nace de la nada y crece hasta un nivel sensorial increible. Al ritmo de aquel orgasmo musical mi padre se extremecia y hacia gestos con la cara y las manos. La canción volvió a bajar a su ritmo mas suave y terminó. Antes de que mi padre abriera los ojos, volví a mi habitación y me propuse buscar aquella cinta cuando él no estuviera y oirla más detenidamente. No pude resistirme, no pude esperar. Volví al comedor y encontré a mi padre leyendo el periodico tranquilamente ya sentado en el sofá. Sin cortarme me arrimé al cassete, pulsé sin pensarlo el boton de open que tenia aquel plateado y viejo philips. Al parar la musica mi padre levantó su cabeza del periodico y soltó un: "¿qué haces?". Le respondí con cierta presura inocente "nada, solo quería saber que cinta era, para luego cojerla y oirla yo en el walkman". Volví a cerrar la tapa y le di al play. Y en vez de volver a mi cuarto me quedé en el comedor sin hacer nada, sentado en el suelo y mirando por el ventanal del balcón, mientras por la radio sonaba una detras de otra las canciones que luego han formado una pequeña parte de mi. En aquella cinta ponía simplemente: "OTIS".
Pasaron los meses, incluso un año y me encontré tirado sobre mi cama de cuarto compartido con los cascos de otro walkman en las orejas. Por aquel Aiwa pasaban las cintas con los primeros mezcladillos que me habia grabado en las cintas viejas y más llamativas que tenia mi padre en un cajón. Era Soul, lo sigue siendo. Aquel "Otis", era Otis Redding, y luego vino Aretha (la Franklin), Sam Cocke, algunas de Eric Clapton con Cream, Marvin Gave, o un sin fin de nombres de grupos o solistas que ahora no recuerdo, pero si las melodias o los nombres de las canciones, como Respect, Wonderful World, Sittin' on the dock of the bay, el Stand by me, Georgia of my mind (que nació de mi susconciente de nuevo el otro dia en el Pomodoro y por eso creo que ahora escribo sobre esto), Unchained Melody.....
Llevo todo el dia escuchando canciones de Soul, canciones que marcaron mis días pasados, y al escuchar recuerdo vuelvo a lo que viví algun dia, me vienen imagenes de profesoras, de compañeros extraños, de lloros, de risas, de inocencia, de educadores que me enseñaron cosas para poder ver la vida como la veo hoy, de conversaciones de mayores sobre los pequeños y su comportamiento, alguna que otra discusión fuera de tono por cabezoneria o rebeldia y porque no alguna que otra guantá que tuve que soportar o evitar por no ver discriminar. Llevo todo el dia pensando en que pensarás. En cómo podrán afectar todas estas cosas en la vida que vivimos, en el crecimiento y en el desarrollo. A veces, quiero pensar que nuestra vida es como una buena cancion de soul, con tranquilidad, con explosiones de jubilo marcadas por voces rasgadas acompañadas de trompetas melódicas, subidones que erizan la piel, en palabras de amor que salen del mismo alma, en que todos estos o casi todos, que suenan por mis cascos ya no están y en que un día yo tampoco estaré, espero que para alguién, como para mi el Soul, pueda recordarme y poner esa sonrisa que me acompaña todo el dia.
Salud, rebeldia, paz, amor y sexo, follarse y amarse, es lo único que nos queda gratis, o no?.....



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